Otro gran fracaso continental
América murió de nada.
Las Águilas del América firmaron un nuevo papelón, en su casa y con su gente, en el torneo continental que da el pase a la Copa Intercontinental y al Mundial de Clubes.
Con esto, se alcanza la no tan presumible cantidad de 10 años sin ganar el trofeo de la CONCACAF, y no sólo eso, es la 6 edición consecutiva en la cual se fracasa.
Desde que Ignacio Ambriz levantó ese trofeo en el ya lejano 2016, tanto el “técnico ideal” Miguel Herrera, como Santiago Solari y ahora, el “mejor de todos los tiempos”, André Jardine, se han casado de arrastrar el prestigio americanista por Norte América.
Por años nos hemos cansado de señalar desde está trinchera que las Águilas se han convertido en un equipo caserito. Suena fuerte, pero es la realidad, acá podrás presumir que en algún momento fuiste Tricampeón y que tienes más títulos que todos los demás, pero de qué sirve si el Toronto F.C. o el LAFC o el Monterrey o el Pachuca o el Cruz Azul o el Nashville SC te mandan a tu casa sin el boleto a los torneos de clubes más importantes que avala la FIFA.
Y aquí vamos de nuevo, cada vez que el equipo fracasa en alguna competencia, nos toca intentar, de la manera más objetiva, hablar de lo que creemos pasó que nos terminó llevando al precipicio.
Pero desde que Cruz Azul nos eliminó de la CONCACAF 2025, un 8 de abril de dicho año, solamente nos hemos repetido.
Lo peor de todo, está a la vista de todos lo que pasó. De un equipo que pintaba a ser de época, a uno que termina mandando a un joven canterano defensa central a intentar pescar una por arriba, todo por malas decisiones.
El culpable principal es, sin dudas, el dueño del equipo. Emilio Azcárraga ha estado más ocupado en no hacer el ridículo en el Mundial. Sin embargo, no lo está logrando. El Estadio Azteca está muy lejos de ser lo que se proyectaba cuando se anunció la sede hace ya varios años. Asimismo, la debacle de su televisora lo ha mantenido ocupado en otras cosas, la urgencia de dinero lo ha llevado a tomar decisiones impensables, como, por ejemplo, vender un porcentaje del equipo.
Delegando las decisiones entre varias manos, no sólo la directiva encabezada por Santiago Baños y Héctor González, sino que existe el infame consejo de fútbol en Televisa y luego otro consejo que reporta a ese primero y luego otro consejo más con los nuevos socios.
Urge que pase el Mundial para ver si Emilito se acuerda que tiene equipo de fútbol.
Asimismo, otro de los grandes culpables es la directiva americanista. Entre la era de Solari y Ortiz, se empezó a armar un equipo competitivo que le faltaba ese empujón que le vino a dar André Jardine. De un equipo con talento, pero perdedor, pasamos a uno con talento y ganador.
La fórmula estaba clara, dale las mejores herramientas posibles al Cuerpo Técnico que te sacó 3 títulos seguidos. Pero no, torneo tras torneo, lo que costó tanto armar se fue desmantelando. Se fueron jugadores importantes que nunca fueron bien sustituidos.
Volvió la época de contratar por contratar, de traer por traer. Jugadores de medio pelo que se sacaban lo lotería por llegar a las Águilas y terminaron por destruir al equipo.
Ahora, los señalamientos irán al entrenador americanista, que sin ser “el mejor de todos los tiempos”, sin dudas es un gran estratega que ha sido acuchillado una y otra vez por su directiva. Es imposible planificar un torneo cuando aún por la fecha 10 sigue habiendo bajas.
Dejar ir a gente como el Cabecita, Richard, Fidalgo, Búfalo y otros con el torneo ya iniciado es lamentable. La nula autoridad de la directiva de establecer límites a las transferencias es increíble, será de las cosas más recordadas. Y no, no es tema del calendario y de los berrinches de los jugadores que no juegan, se trata de poner un orden desde el contrato. Tan fácil como poner por escrito que a partir de la fecha 4 de cada torneo nadie se mueve, y ya. Pero no, hay que consentir a los que se quieren ir sin importar que dejen botado al equipo cuando se planificó considerándolos.
Y si ya vas a permitir que se te vayan cuando quieran, al menos deberías tener la capacidad de sustituirlos rápido. Pero no, es desesperante la lentitud con la que opera la directiva americanista. Siempre se va 5 pasos atrás, y qué decir que el otrora poderoso Club América pierde jugadores con equipos como Cruz Azul, Tigres, Monterrey, Toluca y hasta el San Luis. Simple y llanamente patético.
Pero nos desviamos un poco, porque hablar de la directiva es señalar lo que está mal en Coapa, pero no podemos dejar de comentar que André ha ido perdiendo la brújula. Entre lo limitado de su equipo, tienen decisiones cuestionables y se ha casado con ciertos elementos que se han cansado de demostrarle que es un error poner su fe en ellos. Asimismo, el cambio del preparador físico resultó ser una pésima decisión, toda del brasileño.
Ahora, los mayores culpables, los jugadores.
Ciertamente, si tú eres malo y te ponen a jugar, pues no hay manera de que, mágicamente, te vuelvas un crack y resuelvas los problemas del equipo. El plantel actual está limitadísimo en calidad, sin dudas. Pero lo que no podemos tolerar es esa falta de sangre que muestran nuestros elementos.
Cuando cayó el gol de Nashville, todos, absolutamente todos, sabíamos que la eliminatoria estaba decidida. Lo mínimo que uno espera de su equipo es que se mueran de algo. En los años 90’s, cuando el equipo se cansó de fracasar, al menos siempre se moría con la cara al sol, el que te eliminaba, sabía que iba a sudar sangre para lograrlo. Ahora no, cualquiera te pinta la cara en cualquier estadio y en cualquier circunstancia. Estos jugadores no generan ni respeto ni miedo, al contrario, son ellos los que se acobardan al primer obstáculo. La playera les ha quedado grandísima, hasta a los sobrevivientes del Tricampeonato.
Le hicieron caso al Maguito, no ganaron y murieron.
Finalmente, no me iré sin señalar a otro más. La afición, que contra Nashville demostró que el equipo es lo de menos, el relajo y las risas es lo que importa. Si acuchillo al equipo mientras lo hago, pues ni modo. Mucho hemos defendido a los que van al estadio, pero terrible lo que hicieron cuando el equipo les tendió la mano con precios accesibles.
Es por eso por lo que la directiva prefiere llenar el estadio con influencers paleros. Mejor un vídeo de un “amigo” que un aficionado gritando “puto”.
Por otra parte, a ver si ya nos quitamos esas idioteces que llueven en redes sociales. Por un lado, tenemos a los que insisten que Jardine tiene “crédito infinito” o que hay fe en el equipo Tricampeón. La final de vuelta contra Monterrey fue el 15 de diciembre de 2024, ya casi 2 años, el “crédito” sí caduca. Mientras que del otro extremo tenemos a los que están haciendo campaña activa para sacar al brasileño y traer al nefastísimo perdedor de Miguel Herrera. Imagínate pensar que la solución la tiene alguien que fracasó con Tigres, Xolos y Costa Rica.
Ya, por favor, dejémonos de tonterías.
Se viene el cierre del torneo, Toluca y León pintan aduanas complicadísimas con miras a la Liguilla. El equipo está muerto, no se ve por dónde haya soluciones prontas. Ojalá que se reviva de alguna forma, pero se ve difícil.
América volvió a fracasar en CONCACAF, pinta para que el siguiente año no se esté en ese torneo. Habrá que esperar al 2028 a ver si, ahora sí, lo logran.
#FueraBaños #NoaMiguelHerrera




He aquí la síntesis de porque es injusta la critica a Jardine y porque muchos americanistas les causa molestia esta postura. No es que sea ''el mejor de la historia'' ni que tenga ''crédito infinito'', sino que se va contra una narrativa injusta que muchos americanistas han desarrollado desde que prácticamente llego el brasileño. Disculpen si me explayo un poco.
(Mayo de 2024)
Solo diré que no ha habido técnico de la liga mx que haya ganado liga y concachampions en el mismo semestre desde hace más de 15 años. Exigirle la concachampions Y el bicampeonato a Jardine en el mismo torneo (2024), cuando prácticamente acababa de llegar, era un toxico exceso propio de muchos americanistas que viven en irrealidad. Sí. TOXICO.
Jardine acababa de desempacar, ya había hecho al América campeón y por no ganar la concachampions (a pesar de entregar un tricampeonato) ha debido cargar con esa etiqueta de ''caserito'' (que no es nueva, muchos americanistas la compraron y tal parece que se casarón con esa ideología vendida por los programas deportivos.) Es decir, el América yendo contra el América y no estando satisfecho con el América solo porque si.
(Enero 2025)
Ganar un tricampeonato no es fácil, Jardine lo hizo ver fácil y el último titulo es todo de él, obtenido con un equipo ya muy malo. En Enero de 2025 se debió comenzar a trabajar para ganar el torneo regional y focalizarse al 100 en él. Pero se nos dijo que el equipo ''estaba completo'' teniendo gente como Dilrosun, Davila en banca, y dejando ir a Richard en Marzo. Ahí comenzó el real colapso de todo. El fracaso en ambos certámenes ese semestre, aunado a la estúpida necedad del americanista de ir a un torneo al que no se había ganado derecho de asistir (repechaje vs LAFC) solo han apoyado ese ambiente toxico.
Si Jardine tuviera un equipazo, y después del tricampeonato fracasara en Concacaf, se podría entender la caustica postura, pero meter a Jardine en el mismo saco que a Solari, Herrera y otros, rompe márgenes y devora lógicas. Este hombre entregó un tricampeonato, y cuando tocaba su momento de pelear por el torneo continental, se le dio un equipo horrible y una afición que parece tenerle odio.
Esperemos llegue un Matosas o un Ambriz que por fin levanten la soñada concachampions, y tal vez después de 5, 8 o 10 años sin liga, entendamos el organigrama de todo lo que ocurrió y cómo ocurrió. ¿Estamos?
Jardine debe aplicar un Mohamed: Irse ya (ahí está Monterrey y su cartera unlimited) , y dejar que las cosas caigan por su propio peso.
Yo lo haría.
El mapa sin destino
Hay algo casi consolador en leer este tipo de análisis después de una eliminación. La prosa fluye con esa familiaridad que ya conocemos bien los americanistas: correcta, honesta, con el tono justo de quien ha visto demasiadas despedidas tempranas como para sorprenderse ya.
El diagnóstico es, en buena medida, certero. Sin embargo, uno termina el texto con esa misma sensación extraña del americanista indignado, ese que después del mapa de los problemas se queda sin que alguien le señale una salida. Quizá es demasiado pedir. O quizá no o quizás es material de un podcast ¿Top 5-10 de las cosas que deben pasar en Coapa en los siguientes 12 meses para recuperar protagonismo deportivo? ¿Cuales urgen más? Por que el mapa de lo incorrecto es ya enorme,
Si nos seguimos limitando, como lastimosamente nos hemos acostumbrado todo el americanismo a describir la estructura de consejos superpuestos —el de Televisa, el de Baños, el de los nuevos socios—tocamos el nervio real del problema, pero justo ahí, como ocurre en demasiados análisis recientes del americanismo, la pluma gira y pasa al siguiente culpable.
Lo de los jugadores que "murieron de nada" ante Nashville es cierto, y duele leerlo porque es verdad., son unos mercenarios, débiles mentales que efectivamente murieron de nada o de la falta de PITZ Group en Coapa.
Pero acaso ¿Valdría la pena preguntarse si la blandura competitiva de un plantel es un problema de carácter individual o el síntoma de una cultura de club que se construye, o se destruye, desde arriba? A mi parecers son ambos, no me explico de otra forma la oscura posicion actual.
Pero seamos justos, esa pregunta está implícita en muchas de nuestras quejas recientes pero no terminamos de formularla directamente. A veces lo que no se dice pesa más que lo que sí.
La mención a la afición también es justa. El fenómeno de una afición que celebra mientras su equipo se hunde merece, en algún momento, su propio espacio. No como regaño, sino como análisis genuino de qué es lo que une ya a este club con su gente, si es que lo une algo más allá del nombre., fenómeno similar pasa con la selección mexicana, ¿Que rayos le pasa a la afición que se comporta deslenablemente en los partidos? Por que digamoslo claro, una cosa es ser un aficionado crítico y difícil de complacer y otra es actuar cual primate, coincido totalmente con Carlos, las quejas al sistema deben tener más cabeza que visceras, mientras esto no cambie, no lo hará el sistema, en este caso el club.
Pasemos de los —#FueraBaños, #NoaMiguelHerrera— que solo señalan lo que no se quiere a debatir sobnre lo que si se quiere.
Por ello, aquí en lugar de darles 3 para fingir que del análisis emergió algo útil o tres para que la queja no se sienta tan desnuda, o 3 porque dos suena a poco y cuatro ya es demasiado trabajo; les dejo (como material debatible):
🦅10, no quejas, propuestas, para sacar al Ave de la crisis.
1.Definir un solo CEO Deportivo con autoridad real.
Una sola figura. Sin consejos encimados. Con poder de veto sobre fichajes y presupuesto. Lo que existe hoy no es una directiva, es un comité de indecisión, una burocracia enorme con intereses asimetricos y sin un solo norte.
2. Nueva cabeza deportiva.
Sustituir a Baños ya. Redefinir la posición con métricas concretas y candados a los compadrazgos.
Los resultados de su gestión están a la vista y nadie ha pagado el costo institucional de eso, se debe diseñar un mecanismo que prevenga que el siguiente agente compadre se apodere de Coapa, difícil para el futbol mexicano pero no imposible.
3.Limpieza,
Hasta hace poco no era muy fan de una limpia completa, pero la verdad hoy gran parte del problema esta en la mente de jugadores a los que ya les quedo grande una mentalidad ganadora. Primero limpiar el plantel, acá podemos debatir mucho, pero cerca de 60% ya no es recuperable.
4. Contract Management:
Contratos atados a desempeño, actitud y disponibilidad real para los nuevos
Cláusulas que permitan prescindir sin drama del jugador que baja el rendimiento sostenidamente, que "se lesiona" cada vez que el equipo lo necesita o que decide que ya no quiere estar. Lo de Henry Martín no puede volver a ocurrir: un jugador que dejó de rendir, dejó de intentarlo y siguió cobrando hasta que el club decidió que ya. Eso se previene en el contrato, no se lamenta en la conferencia de prensa.
5. Un fichaje diferencial por posición de necesidad, no por portada y un recambio real y confiable por posiión.
Mediocampista que filtre. Extremo que desborde. Delantero que intimide. Tres perfiles. No tres nombres de agente.
6. Definir el futuro de Jardine antes del siguiente torneo, no durante.
Con plantel o sin él. Pero con tiempo. La ambigüedad siempre le ha salido más cara al club que cualquier indemnización, si se va deberian ya tener avanzado el plan B con todo y planeación de plantel desde ya. A título personal, yo lo dejaria planearlo con libertad real, pero admito mi sesgo cognitivo, los resultados deben guiar y llevan ya meses en rojo.
7. Scouting basado en datos.
KAGR ya está en la alianza con General Atlantic. Usarlo para identificar talento, no solo para vender experiencias de estadio. El modelo de "traemos al que esté disponible" ya probó su techo.
8. Cantera con contratos de retención reales. Como se extrañan nombres como Lavolpe, Tena o Hernandez en la cantera, verdaderos visores y formadores.
Que otros clubes sean vitrinas no receptaculos, El América forma jugadores que brillan en otros clubes. Eso no es mala suerte, es un modelo roto. Se corrige antes de firmar, no después de vender barato.
9. El Mundial como plataforma, no como distracción.
El Estadio Banorte abre la Copa del Mundo. Eso vale si se traduce en visibilidad deportiva internacional. Si solo vale para el comunicado de Azcárraga, se desperdicia la mejor ventana de exposición en décadas, hay que vender el cascajo incluso durante el mundial y justo despues, las secciones 3,4 y 5 deben ejecutarse pulcramente alrededor del torneo.
10. Métricas mínimas de rendimiento, públicas y vinculantes.
Semis de Liga como piso. 1 concacaf como piso mínimo. 1 torneo cada año, no como promedio que te salva 3 años si lo ganas todo, como métrica que se reinicia.
No como aspiración: como criterio de evaluación. Sin consecuencias definidas, no hay exigencia real.
El pilon- Reconstruir la identidad competitiva desde adentro.
La playera más usada del fútbol mexicano, la misma del club mas grande de Norteamérica, lleva demasiados torneos quedándole grande a quien la viste. Eso no se resuelve con fichajes. Se resuelve decidiendo qué tipo de jugador merece portarla, y siendo verdaderamente consecuentes cuando la respuesta es: este no.
Hace falta trabajo mental de primera, una cosa es aceptar que el rendimiento tiene ciclos y otra es perder la mentalidad ganadora luego de apenas año y medio de buenos resultados.