Intro por Slash.
El América de Almada es muy simple de entender. Se aprovecha de los malos y se hace chiquito ante los buenos. La seguidilla de partidos sin victoria llegó a su fin tras imponerse cuatro por dos a los Rayos de Necaxa en calidad de visitante.
Para sorpresa de nadie, y francamente, situación cansina, volvió a dejar a los Santiagos (Ramos y Bueno) fuera del once titular y de pronto lo perdía dos a uno con los errores ya característicos de su línea defensiva. Menos mal que los Rayos son más pundonor que fútbol, porque la ventaja siempre les duró poco. Henry aprovechó para marcar dos penales y robarle un gol a Lara para culminar con un triplete que le devolvió la sonrisa.
El Borja bueno (Colibrí) sentenció con zurdazo dentro del área para llegar a su cuarto gol en apenas 119 minutos. Un tren total resultó el colombiano.
El partido fue similar a lo visto en el torneo: un América que defiende fatal (aunque Emilio Lara sacó dos sobre la línea) y ataca con puños de hierro. Es como un boxeador que tiene poca cintura, pero es un manos de piedra.




