[J2] Club América (0-2) Atlético de San Luis: “Este América ha perdido la brújula”.
Mal y de malas.
Vaya noche la que se vivió en el Estadio Ciudad de los Deportes. Después de semanas en las que el inmueble había permanecido cerrado por el receso invernal, parte de la afición Azulcrema no dejó pasar la oportunidad de asistir al debut de las Águilas como local, con la esperanza de olvidar lo ocurrido el viernes previo y ver al equipo recuperar la confianza y el buen fútbol. Sin embargo, lo que se presenció fue una nueva confirmación de que este América, hoy por hoy, ha perdido la brújula.
Y es que, hasta hace no mucho, varios nos resistíamos a pensar que la realidad americanista fuera la que hemos visto en los últimos partidos. Seguíamos con la “esperanza” de que solo se trataba de un bache momentáneo, pero hoy esa percepción ya no es la misma. Actualmente, el equipo está sumergido en una inercia perdedora y de mal funcionamiento, ocasionada por el cúmulo de malas decisiones tomadas en los últimos meses.
En varias ocasiones lo comentamos en El Nidopodcast: un verdadero equipo ganador siempre busca ser mejor. No entra en una zona de confort por el simple hecho de ser campeón, sino, que procura incorporar elementos que renueven el hambre de triunfo y sustituyan a aquellos a quienes el cruel factor del tiempo comienza a pasarles factura. Lamentablemente, el América decidió que no era necesario hacerlo. Confiaron en la magia del brasileño, que siempre encontraba la manera de reinventarse para conseguir resultados, y en la aparición de un héroe emergente, de esos que, cuando la situación se complica, no rehúyen a la presión y aparecen para resolver.
Al final, la falta de talento en la plantilla es demasiado evidente, por lo que resulta imposible que aparezca ese “héroe”. Jardine, por su parte, cada vez más parece empantanarse en la búsqueda de soluciones, logrando únicamente que el equipo se hunda aún más en la inoperancia.
Por segunda semana consecutiva, vimos un funcionamiento deficiente, una clara falta de talento en varios jugadores y una pésima actitud. Ambos goles recibidos son la muestra exacta de estos tres elementos. A esto, se suma la escasa generación de volumen ofensivo, al punto de que el portero rival bien pudo ir por una torta, degustarla y regresar sin que nada hubiera pasado.
Vaya que sí es decepcionante lo que estamos viendo en este arranque de torneo.
ESTADÍSTICAS
Antes de la expulsión, América medio intentó algo, pero luego, todo fue de los potosinos.
Cero grandes ocasiones generadas, un paupérrimo tiro de esquina, se intentaron 9 tiros, pero el arquero de San Luis solamente tuvo que hacer una atajada, nos indican lo pobre del ataque americanista.
GOLES
Segunda semana consecutiva que queda en blanco esta sección.
CALIFICACIONES
LUIS MALAGÓN [REGULAR]: — Tuvo tres atajadas importantes que impidieron que el marcador fuera aún más escandaloso. Sin embargo, queda la impresión de que en los goles, un portero top podría haber hecho algo más.
KEVIN ÁLVAREZ [MUY MAL]: — Este tipo debería estar lejos de Coapa lo antes posible. ¿Pero qué hace la directiva? Exacto: traer a un completo desconocido a competirle.
ISRAEL REYES [REGULAR]: — Sufrió la defensa en general. Bajó su desempeño con respecto a la primera jornada.
RAMÓN JUÁREZ [MAL]: — Una expulsión rigorista, al grado de que sigue siendo un debate si fue o no fue. Al final, era su gran oportunidad y no la aprovechó.
CRISTIAN BORJA [MAL]: — No presiona lo suficiente al centrador en el primer gol y en el segundo fue burlado con facilidad por el atacante.
RODRIGO DOURADO [REGULAR]: — Hizo lo que pudo ante el poco apoyo de los ofensivos para recuperar el balón. Fue superado por sus excompañeros; vaya que debe ser frustrante.
ÁLVARO FIDALGO [MAL]: — Uno de los que debe ofrecer soluciones, pero está completamente desconectado. Perdió siete veces el balón y no tuvo el mismo contacto con la pelota como suele hacerlo.
ALEXIS GUTIÉRREZ [MUY MAL]: — Increíble que Jardine siga insistiendo en este jugador y, peor aún, que lo haga en una posición donde rinde menos. Algo que también ha disminuido es su actitud; al menos el torneo anterior se le veía con más ganas.
ALLAN SAINT-MAXIMIN [MAL]: — Inició con ganas. Parecía que veríamos nuevamente al francés de los primeros partidos; le puso un gran pase a Aguirre que no supo capitalizar y, tras la expulsión, terminó viéndose solo y reduciendo sus intervenciones con el paso de los minutos. Hoy está más cerca de ser Robin que Batman.
PATRICIO SALAS [REGULAR]: — Sorprendentemente apareció como orquestador, pero la expulsión nos privó de ver si el experimento funcionaría o no. Habrá que ver si lo siguen intentando con él, pero no cabe duda de que es el nuevo comodín, y esas historias no suelen acabar bien.
RODRIGO AGUIRRE [MAL]: — Tuvo la más clara del partido y la estrelló en el poste. Después de eso, se dedicó más a discutir con el árbitro y a estar en todos lados, menos en el área.
SUSTITUCIONES
SEBASTIÁN CÁCERES [MAL]: — Muy acelerado en todo momento; parecía que en cualquier instante cometería una falta imprudente. Se nota que quería demostrar su jerarquía como titular, pero no logró ordenar la línea defensiva.
ISAÍAS VIOLANTE [MAL]: — Regresó y no pasó nada con él. Su aporte fue nulo y tampoco se le vio con ganas de ganarse minutos.
RAÚL ZÚÑIGA [MAL]: — Lo mandaron a la banca por el Pato Salas, dejándolo por debajo de Aguirre en la jerarquía de delanteros. Creo que el domingo iniciará como titular en lugar del Búfalo, en la búsqueda de ver quién es el menos malo.
BRIAN RODRÍGUEZ [REGULAR]: — Increíble que no sea opción antes que Salas, Gutiérrez o Violante. Debería recibir la oportunidad como titular en el siguiente partido.
VÍCTOR DÁVILA [MAL]: — No pasa nada con el chileno. Por el bien de todos, debe salir del América lo antes posible.
TRES PARA LLEVAR
1] Se dice que vendrá un refuerzo; sinceramente, se necesitan más, pero al ser solo uno, es fundamental que la directiva sea precisa. De lo contrario, solo llegará a sumergirse en la crisis del equipo.
2] Urge que regrese Zendejas; es la única esperanza que le queda al equipo para revertir la forma de juego.
3] Somos el único equipo que no ha hecho gol en las primeras dos jornadas y ante rivales a los que se les debió haber ganado. Viene Pachuca y la cosa no pinta mejor de lo que hemos visto.
OPINIONES DEL RESTO DEL STAFF
SLASH
La brújula del América da vuelta en todo sentido y encontrar el camino es complicado. Entre jugadores bajos de forma, desidiosos y quizá desinteresados, más un técnico que cada partido experimenta, tenemos un club a la deriva. Urgen jugadores diferenciales, comprometidos, y dignos de la camiseta. Sin ellos, va a ser difícil lograr el milagro.
CHARLY
Me gustaría decir que se ha tocado fondo, pero no lo creo. Con todo lo mal que se ha visto el equipo en estas 2 jornadas, aún la cosa se puede poner peor. Se extraña mucho a Zendejas, tristísimo que un equipo de esta jerarquía termine dependiendo de un jugador. El medio campo está totalmente roto, no hay una sola persona capaz de dar el pase importante o dar los gritos oportunos.
TU TURNO
💛🦅 Apoya a NidoAzulcrema y vive el americanismo al máximo
Hazte suscriptor de pago y recibe:
Artículos exclusivos y sin límite
Acceso al chat y comentarios premium
Capitulazos especiales del NidoPodcast
👉 Suscríbete aquí y forma parte del americanismo exigente.
💡 ¿Aún no quieres suscribirte?
Invítanos un café: Buy Me a Coffee
Escucha y comparte el podcast: Spotify | Apple Podcasts
Síguenos en X: @NidoAzulcrema







Lo dicho desde antes del inicio del torneo, este América paga las hieles del tricampeonato y es la crónica de una muerte anunciada.
A este equipo le hace falta fortaleza mental, un buen psicólogo (favor de evitar al charlatán de Dreyfus) y quizá ni con eso se logre revertir la mediocridad que se ha creado, alimentado e incluso institucionalizado por la pésima gestión directiva actual,
Esto pasa en muchos lados, pero no lo voy a justificar: es un club top, con profesionales top, que deberían estar por encima de estas dinámicas… empezando por Santiago Baños y su equipo.
Voy a explicar mi punto.
Lo que veo es un caso típico de indefensión aprendida, combinado con una mala gestión del rendimiento ligada a contratos, y en algunos casos también una preocupante falta de orgullo y ética profesional. Aclaro: no en todos es intencional, pero sí hay varios que ya solo se dedican a cobrar, hay que decirlo algunos son: Mercenarios, y hasta sinvergüenzas. (Adiós Javairo, Araujo, ¿Sigues aquí?)
1) Indefensión aprendida
¿Por qué indefensión aprendida? Porque es la única explicación donde la mediocridad no necesariamente es intención, sino consecuencia del entorno.
Esto se nota cuando observas a jugadores que:
Están en el mejor equipo de México,
Tienen la mejor vitrina para Europa,
Juegan en uno de los mejores 5 clubes del continente,
Y aun así, con todo eso dicho, actúan como si todo les diera igual...
En algunos casos, parece el resultado de críticas constantes, ansiedad y pérdida de confianza. Y cuando se les pasa la edad, el foco deja de ser “hacer historia” y se vuelve “cuidar el contrato”. ¿O no, Kevin Álvarez?
¿Cómo se resuelve? Entendiendo que el jugador es humano: su ego y carácter son frágiles (como los de cualquiera). Pero también es verdad que este plantel lleva años en la élite (véase el tricampeonato) y ya se le olvidó lo que significa vivir bajo presión verdadera en el club más grande e importante de México.
2) Pésima gestión deportiva y de rendimiento ligada a contrato
Aquí entra la segunda capa: los contratos en América son enormes (y está bien, es parte del tamaño del club), pero el pecado está en administrarlos mal y que el resultante sea que el rendimiento no sea igual a la suma del contrato, sino incluso inversa. Y esto lo puede y debe controlar el Director Deportivo, esta claro que esta lejos de una gestión adecuada.
Cuando se permite que agentes “compadres” se sirvan con la cuchara grande, sin garantías reales para la institución, y se firman contratos draconianos que terminan protegiendo mucho más al jugador que al club. El resultado es simple: muchos tienen carta blanca para entregarse a la medianía.
Se relajan en:
Entrenamientos (donde solo asisten)
Nutrición,
Descanso,
Cuidados físicos,
Hábitos fuera de cancha. (Saludos a la trisecta)
Y la inacción del último lustro de esta gestión es el combustible perfecto para esa displicencia, porque la directiva no puede (o no quiere) corregir de fondo.
Y hoy es un lastre enorme por que la cabeza del Águila hoy no puede por ejemplo:
1) Sentar a un jugador, ya sea por patrocinios, por “estatus”, o porque viene el ciclo mundialista y el club quiere el bono por convocatoria a selección.
(Aquí entran Kevin Álvarez, Israel Reyes, Malagón, Erick Sánchez y Alexis Gutiérrez).
2) Venderlo, porque su contrato exige el pago completo del periodo restante. (100% de los contratos con Pitz Group (o Baños Group como me gusta llamarlo) seguro estan en este rubro
3) Castigarlo, porque las cláusulas de rendimiento son ridículas frente a lo que cobran: penalidades mínimas para fortunas gigantes, estoy hoy raya en lo ridículo existiendo tantos datos a los que podrian ligarse el rendimiento y pago semanal del jugador, no solo la titularidad.
4) Transferirlo, porque son contados los equipos que pueden pagar su salario… y los que podrían, no quieren pagar por un jugador cuyo rendimiento, desde lejos, se ve inexistente. (Acá esta Henry, que todavia se ofende por que se le invita a jubilarse anticipadamente, seguro quiere una estatua en Coapa como disculpa para volver a jugar, entre otros)
3) Falta de orgullo (y en algunos casos, ética)
Por último, lo más grave: hay jugadores con mentalidad pequeña que caen en la falacia del “ya llegué”.
“Ya cumplí, ya estoy en América.”
Se les va el hambre espiritual… y hasta la física. Bajan el rendimiento, especialmente después de sentir que ya ganaron todo, que ya no tienen nada que demostrar y que el club debería ponerles una estatua por el tricampeonato.
Pasan del modo atleta al modo empleado.
Y cuando eso ocurre, la caída es inevitable.
¿Como romper el ciclo complaciente?
La solución no es solo un discurso motivacional: es estructura, consecuencias y competencia real.
Si el jugador no siente presión interna, la presión externa lo termina consumiendo. América no puede seguir premiando la comodidad: tiene que volver a exigir como club grande (empezando por los cláusulas contractuales)… o seguirá jugando como uno chico con nómina de gigante.
Al América le urge de vuelta una cultura donde el escudo pese más que el ego.
Porque cuando el jugador deja de competir contra sí mismo, empieza a competir solo contra el reloj… y ahí ya perdió ya veo a muchos calculando su siguiente club, ofrenciendose al Pedregal o afinando el lapiz y la cartera para sus abultados finiquitos , mas preocupados por como el sistema y sus contratos los protegen que por seguir haciendo historia.
Esto último hay que dejarlo claro en América no se viene a “estar bien”. Se viene a hacer historia.
Y hoy hay varios que ya no viven como atletas: viven como empleados con privilegios.
Si la directiva no rompe ese sistema —con decisiones incómodas y consecuencias reales— entonces la mediocridad no solo se repite: se institucionaliza.