América sumó una semana más como líder absoluto del torneo tras derrotar al enjundioso Puebla por marcador de dos goles contra cero en la cancha del Azteca.
Almada apostó por un cuadro alternativo tras el juego a media semana y el que viene ante Rayados por Leagues Cup y le salió. Consiguió el resultado, pero también cabe decir que es un tipo afortunado. Su equipo sigue perdiendo la brújula en lapsos importantes del partido, pero los rivales no concretan. Ahora fue el arquero Tapia quien se encargó de mantener el cero atrás.
La principal interrogante del americanismo radica en si esta tendencia será más costosa contra equipos que cuenten con arsenal más destructivo, porque mucha de esta suerte se debe a que los rivales han sido cómodos y han sido incapaces de manifestarse en las redes amarillas.
Aunque, tampoco hay que perder de vista el big picture o el contexto completo. El arranque de semestre ha sido bueno. Es un equipo que está en enésima transformación y, de alguna manera, “es normal dar bandazos”. El fichaje que sigue siendo imperativo es el de un mediocentro de categoría para brindar más equilibrio al equipo. Recordar que hace pocos meses, esa línea tenía a Richard Sánchez, Álvaro Fidalgo y Jonathan dos Santos. Tres tipos que son mucho más que Cervantes, Chiquito e Ícaro. Cerrillo recién llegó y tiene mucho por probar.
Otro aspecto extraño que cae en el rubro de “Almada lo toca, y Almada lo baila“ es el de los laterales. Le salen canas verdes con Dagoberto, Kevin o cualquiera de los nominales que elija, pero su frustración aumenta cuando los pone a pierna cambiada. Si Dago es una avenida en su perfil natural, a pierna cambiada es una invitación al autosabotaje.
Lo único que daría cierta razón a estos movimientos es que los vea como “experimentos de las primeras fechas”, para poder ir con papi Baños a ver qué le puede conseguir en el mercado invernal.
Al final, la reinvención del equipo continúa y sumar tres puntos por partido eleva el espíritu de los muchachos. Al final, el fútbol es un estado de ánimo y, cuando todo está bien, los troncos se ven menos troncos, los buenos se ven galácticos y todo es miel sobre hojuelas.
América cumplió.
Ícaro anotó.
Brian gambeteó.
Primer lugar.
Buen trabajo.
No es momento de absolutismos con el Club América.
ESTADÍSTICAS
Lejos de ser el mejor partido de la era Almada. Puebla dominó, pero no tuvo calidad para manifestarlo con goles.






