Club América (0-1) Atlas: “No confíes en nadie”
Involución absoluta contra Atlas.
América borró de un plumazo las buenas sensaciones ante Toluca y León tras caer contra Atlas en el Azteca.
El funcionamiento fue una involución total. Sin Dourado y Jonathan Dos Santos, el equipo perdió la brújula al centro del campo y aquel caos positivo de jugar sin nueve fijo no funcionó. Es como si se hubieran juntado por primera vez. Aunque en realidad, podría ser la primera vez que juegan todos juntos.
Brian volvió a ser Brian. Zendejas siguió siendo Zendejas y Veiga está para ir a la banca y evitar que cumpla la mitad de los minutos para no tener que comprarle de manera obligatoria.
La cantidad de bandazos que da el equipo es impresionante. Ni las casas de apuestas deben tener tan claros los momios de esta versión del América. Es cierto que hubo movimientos inesperados en el cuadro titular y que por instantes parecía un experimento de André, pero cuando regresa la apatía es cuando comienza la frustración.
La alineación puede ser inédita, pero no se patea un penal como lo pateó Veiga. Al centro, sin ganas, con desconocimiento absoluto de quién es Camilo Vargas cuando de penales se trata.
El partido podría ser trabado, feo, pero no se intenta gambetear contra tres en zona peligrosa.
América perdió porque sus jugadores decidieron dar otra terrible actuación. Pareciera que el Azteca los presiona más de lo que ayuda.
Lo único importante es que terminó el suplicio llamado “torneo regular”. América cerró en la indecorosa pero milagrosa octava posición, considerando que se juega con la banda de gitanos y cascajo con la que se cuenta.
El apoyo no faltará; no obstante, de entrar embalados a liguilla con tres triunfos consecutivos, se clasifican ahora en medio de incertidumbre.
Siendo positivos, quizá no resulta tan mal: ningún rival sabe con qué va a salir Jardine. ¿Sigue con línea de cinco? ¿Cambia a cuatro? ¿Quiénes juegan? ¿Posesión o contragolpe?
No queda más que esperar y averiguarlo todos dentro de una semana.
Por lo menos se evitó el sexto lugar, único que nunca ha sido campeón.
A lo mejor, el resultado siempre fue parte de un plan más grande (😜).
CALIFICACIONES
RODOLFO COTA (REGULAR): Quizá pudo aguantar más atrás en el remate que terminó al fondo de la red. Igual la culpa absoluta es de Cáceres.
KEVIN ÁLVAREZ (MAL): Malísimo para centrar este tío. Triste porque el ataque era su mejor virtud. Que vuelva Dagoberto de una buena vez.
ISRAEL REYES (BIEN): De los pocos que mantienen un nivel razonable. La línea de cinco le acomoda muy bien. Sólido por abajo con tapadas y duelos terrestres. Podría ser capitán sin problema.
SEBASTIÁN CÁCERES (MUY MAL): Para fiestas y posadas, Sebastián y sus…
MIGUEL VÁZQUEZ (REGULAR): Tosco y atrabancado. El Shocker de hace unos meses era mejor. La falta de continuidad está pesando. Debe mejorar su gracia y agilidad para conducir, especialmente, cuando le colocan de lateral, como en la segunda parte.
CRISTIAN BORJA (MAL | 46’ ->): Falló cuanto pase quiso. Poca profundidad por izquierda. Es otro del club de los bandazos. Se apuntó un pase clave pero no fue suficiente. Atlas estuvo atrás todo el partido, y poca solución ofreció por la banda.
ERICK SÁNCHEZ (MAL | 72’ ->): Aquí empieza el caos. ‘Chiquito’ Sánchez no es jugador para América. Tampoco es solución de nada. Ni ataca con autoridad ni defiende con fiereza. Es medianito, o como su apodo: chiquito. Y nada tiene que ver la estatura.
ALAN CERVANTES (BIEN): No estaba en planes, pero cumplió. Repartió la esférica en todo el segundo tercio. Dio más pases en campo rival que en el propio. Quizá es de los pocos que hayan aumentado sus chances de aparecer en liguilla.
ALEJANDRO ZENDEJAS (MAL | 72’ ->): Sigue en aquel limbo del que nadie puede sacarle. No es un tema de voluntad y entrega. Es de fútbol. Le cuesta disparar y ser trascendente como bien puede serlo. Le urge competencia. Si es un tema físico, así se le puede dosificar mejor.
RAPHAEL VEIGA (MUY MAL | 60’ ->): “¿Me dejas el penalinho para que yo meta un golinho donde anotó Pelé?”. Sí. Toma. Acto seguido, patea uno de los penales más asquerosos en la historia del Azteca. Veiga está quedando corto, y basta de justificarle con que acaba de llegar. Aquí aplica la de que “el que es perico donde sea es verde”. Decepcionante.
BRIAN RODRÍGUEZ (MAL | 87’ ->): Volvió la intermitencia de toda la vida. Ningún tiro importante. Los quiebres y gambetas quedaron en el vestidor, pero es culpa de la gente, por creer que puede dar más de dos partidos bien.
SUSTITUCIONES
PATRICIO SALAS (<- 46’ | REGULAR): Combativo y ya. Una vez que Jardine notó que el caos ofensivo no estaba funcionando, volvió a formación tradicional con Pato como referente en el área. Sobra decir que no hubo ni un jodido disparo.
VINICIUS LIMA (<- 60’ | MAL): Cada día con menos reflectores. Un disparito por ahí, pero ya no emociona como en sus primeros partidos. Menos mal que es préstamo.
ISAÍAS VIOLANTE (<- 72’ | REGULAR): El único soplo de aire fresco al ataque. Intentó centrar hasta cinco ocasiones, pero solo en una encontró receptor. Su problema es la puntería. En cuanto mejore, será diferencial.
HENRY MARTÍN (<- 72’ | MAL): Tiene más movilidad un refrigerador en este momento que el (¿todavía?) capitán. Al igual que cualquier nueve del América, tuvo cero chances de algún remate importante. Con este ritmo de juego, lo mejor será usarle solo en caso de emergencia.
RAÚL ZÚÑIGA (<- 87’ | MAL): No, André. Esto no es Hollywood. La Pantera no iba a entrar y anotar de último minuto a modo de redención con el americanismo. No tuvo ni un toque, ni un disparo, nada. Y eso que agregaron siete minutos.
TRES PARA LLEVAR
[1] Ya está. El torneo terminó y nadie lo va a recordar. Lo importante es que América se clasificó, y en liguilla, absolutamente todo puede pasar.
[2] Parece mentira, pero evitar el sexto puesto quizá termine siendo positivo. Quizá casualidad o destino, o la ley de probabilidades no ha querido aplicar, pero por alguna razón, ese sitio nunca ha sido campeón.
[3] El americanismo tiene que dejarse sorprender. Lo más sano es esperar poco, apoyar y ver qué sale. En una de esas, derriban al líder del torneo.



