El plan que CONCACAF planteó para que los equipos mexicanos más importantes y llamativos para la taquilla se vaya eliminando entre ellos y, dejarle libre el paso al Inter de Miami en la otra llave, se está dando a la perfección.
Quiso el destino, y la CONCACAF, que se diera una nueva batalla épica entre Águilas y Celestes, ahora, por el torneo más importante de la Confederación.



