Después de una larga sequía sin fútbol —producto del pésimo calendario de nuestra liga, como ya es costumbre— por fin dio inicio la fase importante del torneo. El Club América visitó a los Rayados del Monterrey con el objetivo de comenzar el camino hacia la recuperación de la corona que nos fue arrebatada hace seis meses.
Lamentablemente, el arranque de Liguilla fue muy poco alentador, y el resultado nos deja en una situación bastante comprometida para el fin de semana. Una vez más, parece que se nos pedirá a la afición que hagamos el primero, que empujemos al equipo, y que vivamos con el rosario en la mano hasta el último segundo, como en épocas pasadas.
Pero, ¿cómo llegamos a esta situación tan lamentable? Para mí, hay tres grandes responsables.




